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Historia

La Liga Olmeca se fundó hace 56 años, fue en el año de 1963 cuando se constituyo lo que en ese entonces se llamó Liga Pequeña de Béisbol Olmeca, con la clara misión de “Formar hombres y mujeres de bien, útiles a su patria y sociedad”

 A raíz del sobre cupo que para ese entonces vivía la Liga Maya que en aquella época ocupaba uno de los terrenos por el rumbo de Copilco; un grupo de entusiastas, deciden separase y fundar la Liga Olmeca, que más tarde habría de convertirse en una de las Ligas de béisbol infantil y juvenil más importantes del país. 

Con la ayuda del patriarca del béisbol infantil en México William B. Richardson, se obtienen en préstamo unos terrenos ubicados en la esquina de la avenida Taxqueña y Universidad, donde se emprende prácticamente con las manos la remoción del cascajo, piedras y tierra para lograr construir el primer campo, un poco después la directiva encabezada por Luis Mc. Gregor, pide prestado otro terreno vecino y cual si fuese precursor de los actuales invasores de tierras, anexa la liga en cauce seco de un río que lo bordea, lo rellena y así se incrementa el espacio para dos campos más, la cocina, el comedor y el salón de la fama. La Liga empieza a crecer con carretadas de chicos deseosos de jugar béisbol, sin embargo, el aspecto económico desde el principio es un asunto difícil de solucionar, era ya la administración de Carlos Ibarra (1965-1966) 

En la época de Miguel Ruíz Galindo se presentan los primeros problemas de la carencia de campos, Ruíz Galindo consigue que unos terrenos cercanos a Tulyehualco, anexos a la fabrica del Sr. Ronci, sean facilitados para que ahí jugaran los chicos de 13, 14 y 15 años.

Sigue Pepe Camacho en turno para la presidencia, momento en el cual ya se contaba con los campos de Tulyehualco y decide ampliar la Liga creando la división pony mayor y pony menor, quienes se unen a la división intermedia; Pepe Camacho, después de una agobiante labor de donativos logra dejar $80,000 en caja a su sucesor Roberto Keoseya.

A finales de 1968 se retiró el permiso para el uso de de los campos, Pepe Camacho y Manuel Montellano, después de múltiples antesalas, moviendo resortes, utilizando amistades y recomendaciones, logran que el Departamento del Distrito Federal facilitara unos terrenos en la llamada “Barranca del Muerto” entre las colonias Las Águilas y Meced Gómez, colindantes con las instalaciones que hacía poco tenía ya la Liga Maya; todo parecía marchar muy bien, sin embargo cuando un domingo por la mañana la comunidad se aventuró a conocer lo que sería su nueva casa, a muchos, por no decir a casi todos, aquel panorama era por demás desolador, aquellos terrenos eran efectivamente una enorme barranca, llena de cavernas que se utilizaban para volcar basura en ellas y donde muchas servían de madrigueras para un sinnúmero de indigentes.

A pesar de todo, se emprendió una ardua tarea, consientes de que todo el reto se les presenta a aquellos valerosos y tenaces, así con la invaluable ayuda del Departamento del Distrito Federal, conseguido por medio del Ing. Arturo Morales y Manuel Montellano, así como la casi heroica supervisión de obras de Ricardo Dong Lee, se movieron y se acarrearon muchos metros cúbicos de tierra, muchos de los entrenamientos de los chicos, consistían en acarrear piedras, quitar escombro, cargar tierra o sembrar árboles; sin cesar en el intento, el 22 de febrero de 1969 pudieron ver realizado gran parte de su sueño, se tuvo listo el primer campo en donde se jugó por primera vez; no había pasto y mucho menos tribunas, el backstopera un  tela de gallinero y las tolvaneras interrumpían constantemente los partidos, así era lo que hoy constituye el flamante campo número uno, entonces empezó el desmantelamiento de todo lo que se podía utilizar, acarrear y reconstruir de lo que existía en Taxqueña, se llevaron pieza por pieza, las tribunas de madera, se recortaron los lienzos de pasto para ser trasplantados en los nuevos campos, todas estas tribunas reconstruidas sirvieron varios años todavía antes de ser reemplazadas por las modernas, a parte de  las realizaciones materiales durante la presidencia del Sr. Dong, se modificaron los estatutos a la forma que actualmente rigen a la asociación; se consiguió  para todos los asociados el derecho de voto que estaba limitada a la mesa directiva de managers y coachs, se regularizaron las diferentes divisiones y los chicos quedan clasificados según su edad, se implantó un límite de 12 jugadores por equipo haciéndose obligatorio que cada uno tuviera derecho a participar juego y medio por semana, por ello, fue necesario aumentar el número de equipos desde el punto de vista social la Liga recibió favorablemente las modificaciones y se da a viejos y nuevos Olmecas el mismo tratamiento, se nota más estreches y convivencia entre los asociados, ya para entonces hay inscritos 550 niños y jóvenes entre 5 y 16 años, empiezan a sonar nuevos apellidos en los puestos directivos, los Botello, los López Sibaja, Rivera Rosas, Muñoz Castillo, Ceballos, Casillas, Cordón, De la Garza, Díaz Morón, Zurita, Conde, Neme, Ferrera, Gaviño, Cinta, Sánchez, Galván Duque, etc. Fueron ellos quienes se atrevieron a imaginar, soñar y a realizar toda una labor titánica, que sentaron las bases de la actual estructura Olmeca; para los años 1970 y 1971, la presidencia se disputó entre Manuel Montellano y Salvado Meme, siendo este último el triunfador de esta contienda, durante su gestión se construye el campo 5, en ese entonces conocido como el campo de Blanca Nieves.

En la actualidad contamos con seis maravillosos campos donde se han escrito inmemorables historias y batallas deportivas; nuestra casa ha sido sede de importantes Torneos Distritales, Regionales, Olimpiadas Nacionales, Panamericanos y Mundiales; quedando grabadas en nuestras memorias y en nuestros corazones.

De esta gran familia se han formado grandes peloteros profesionales, pero lo que más nos congratula como asociación, es cumplir con nuestra misión de “Formar hombres y mujeres de bien útiles a su patria y sociedad” 

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